Mis novelas

sábado, 5 de mayo de 2018

En el baúl perdido



El miércoles, os hablé de las 20 novelas que tengo escritas y que esperan a ser desempolvadas y corregidas para ver la luz, algo que harán poco a poco. 

Pues hace unos pocos días, más exactamente el lunes pasado, el día 30 de abril, encontré en un baúl donde guardaba el vestido de flamenca que saqué para poder ir a la feria de mi pueblo con el puesto, una caja de cartón cerrada con la ayuda de una cuerda, pues no se podía cerrar bien de la cantidad de cosas que dentro tenía. 

Pues en esa caja, encontré decenas de relatos olvidados. Esos relatos son breves, no muy extensos, relatos de entre 2 y 9 páginas. La verdad es que me sentí un poco extraña al dar con ellos. Extraña, pero también contenta. Es curioso como, ahora, que he decidido sacar a la luz todas esas novelas que estaban en ese cajón, encuentre también estos relatos que ya no recordaba. 

Es curioso y me llama la atención sin dejarme claro que significa. 

Puede ser que también quieran ser publicados. Puede ser que sea un recuerdo de todo lo que he hecho y, por miedo, se ha quedado ahí como cosa que nunca se tira pero que no se usa tampoco. Puede ser que sea un recuerdo de las cosas que nunca se hacen por el qué dirán de los demás. 

Si os soy sincera, me quedo con la tercera opción: las cosas que nunca se hacer por el que dirán de los demás. 

Y es que muchas veces, quizás demasiadas veces, no somos capaces de hacer las cosas porque el qué dirán de nuestros conocidos, amigos y familiares es demasiado poderoso para nosotros mismos. Y eso es, realmente, un error muy grave. Está bien contar con la opinión de los demás, pero no debemos permitir, bajo ningún concepto, que sean ellos quienes dictamen nuestras vidas, sobre todo, si esos actos nuestros no hacen daño a nadie. 

Porque, a ver ¿qué daño hace publicar una novela o un relato que es totalmente inventado? Ningún daño. Pero cuando nos rodeamos de personas que nunca han sido capaces de tomar sus decisiones, que nunca han hecho nada por ellos mismos, que se dedican a caminar a ciegas, cumplir un sueño les parece algo imposible, algo que es para otros, no para nosotros. Y hacerles caso es un grave error, porque si ellos no han sido capaces de tomar las riendas de sus vidas, nosotros no tenemos porque hacer lo mismo, máxime cuando sabemos qué queremos hacer. 

De modo que, si queréis algo y no hace daño a nadie, no os detengáis. Caminad aunque otros no caminen. En la vida, siempre dejaremos atrás a personas y lugares, pero no permitamos que se queden nuestros sueños. Pues ellos seguirán llamándonos hasta que les escuchemos. 

El tren pasa más de una vez, pero llegará el día en el que ese tren cambie de ruta y entonces, ya no nos podremos subir. 

martes, 1 de mayo de 2018

La novela romántica



Lo que más me gusta escribir es la novela romántica. Adoro ese tipo de lectura y escritura porque, para mí, es como la vida misma. El amor es un sentimiento que todos hemos sentido y que todos buscamos. Un sentimiento que te lleva a hacer cosas increíbles, que te lleva a perder el miedo en algunos casos, y, a acobardarte en otros. 

Pero la novela romántica no habla únicamente de amor, también de otros sentimientos, de otras situaciones de la vida misma, como puede ser: la intriga, el suspense, la traición, los secretos, la ambición... 

La vida es una caja de sorpresa y la novela romántica es lo mismo: una caja de sorpresa que amo leer y crear. 

Pero para escribir novela romántica no hace falta que sea una novela extensa que el lector se pierda en las tramas, en las vueltas, en las revueltas. No, todo lo contrario. Yo amo las historias que van a lo claro, a lo sencillo. Lo amo porque ya la vida es bastante compleja, no es necesario que los libros también sean así. Basta con ser fiel a lo que se quiere contar y a lo que se quiere transmitir, porque las dos cosas no son lo mismo. 

No es igual decir que quiero contar una historia de amor y quiero transmitir amor, que decir que quiero contar una historia de amor y transmitir miedo, que puede ser por supuesto, y, de hecho, en la novela que saldrá a finales de mes es eso lo que sucede. El miedo a perder el amor, el miedo a no estar capacitado para ese puesto, el miedo a tomar decisiones. 

En definitiva, la novela romántica es un género que me encanta y que trabajo con mucho gusto. De hecho, de mis 20 novelas escritas (todas guardadas en un cajón, ya iré desempolvando) todas son del género de la romántica, pero no todas están ambientadas en la Regencia, hay otras que lo están en la Época Victoriana, otras en la Edad Media, otras en el presente, otras en Escocia. 

Poco a poco, iré desempolvando, corrigiendo y publicando. Espero que os gusten. 

domingo, 29 de abril de 2018

Próxima publicación

Tengo el placer de presentaros la sinopsis y la portada de la novela, que saldrá publicada el próximo día 30 de mayo, y, que lo hará por Amazon.

Será una novela corta, del género de la romántica y con tintes de intriga. Ambientada en el Londres de la regencia, pertenecerá a una serie de cuyo número exacto no puedo hablar, pues dependerá de: la acogida del público y la inspiración.



Sinopsis

A LA VENTA 30/05 EN AMAZON
Inglaterra.
Lady Faith ya ha cumplido los 23 años, es la hora de buscar un marido, pero la forma de ser de la joven pone muy difícil a un hombre acercarse a ella, sobre todo después de los secretos que ocultan sus padres y ella desconoce. 
Hasta que llega a la ciudad de Londres lord Christopher, el hijo ilegítimo del Conde de Merton. Un hombre de 25 años que acaba de conocer a su padre y aún tiene mucho por aprender. 
El amor no tarda en nacer, pero los secretos de los Merton junto a los de los padres de lady Faith, hacen que el romance sea muy complicado y un matrimonio, algo deseado, pero poco menos que imposible. 
¿Podrán llegar a tener un final feliz? ¿Cuáles son los secretos de los Merton? ¿Y cuáles los de los padres de lady Faith?